domingo, 10 de junio de 2012

A coser!!!

Empieza una nueva semana que espero sea algo más movida y alegre que la anterior.

Ayer domingo también abrí la Bisutería. El fútbol paralizó la calle y sólo se oian los gritos de los italianos del bar de enfrente.

Por la mañana la cosa fue más divertida, pues la calle Mayor es un trasiego de gente que va al Rastro, al mercado de S. Miguel, o simplemente que se acercan al centro a pasear.
Yo antes iba mucho al rastro madrileño. Ahora prefiero formar parte de los que abren los domingos y aprovechar para sacar algo de dinero, si es posible.
En el Rastro más auténtico, el que comienza en la plaza Vara del Rey y las calles que de ella salen, aún se observan escenas de antes, que me encantan y que yo repito cuando la calle Mayor está más desierta.
Es tan solo salir a la calle y situarme enfrente de la puerta de la tienda y ver pasar a la gente por delante de ella, oir sus comentarios, leer la placa, y sentir que ese pequeño espacio de acera, cási de ciudad, es mío.
Esto, no pega nada si uno tiene una tienda moderna de las que siguen la estética actual. Uniforme y cási reglamentada por ley.

Claro, antes las tiendas tenían también el mismo diseño, madera roja o verde, letreros o muestras con el nombre del comercio, escaparate central y los laterales. Un toldo claro con alguna raya horizontal y nada más. Pero era otra cosa!!!
Así se conservan en Londres, Bruselas, París, o Barcelona.
En Madrid hay pocas. Intactas, me atrevería a decir que la nuestra. Puede que realmente a la gente le importe poco este asunto, pero es porque no se ha parado a pensar, en la importancia de las viejas tiendas. A lo mejor, si alguien sale en defensa de alguna, o de algún café, o un teatro o una sala de cine, en un diario, caen en la cuenta y se solidarizan con él, pero, ¿ quién echa de menos una librería, o una tienda de lencería, o un sanatorio del calzado?, los que los conocimos ,y amamos tan intensamente lo antiguo.
Y sin embargo, quedan personas, principalmente jóvenes que se asombran y se recrean contemplando algo que nunca habían encontrado.
Creo que en España, esa sabiduría que debería estar presente en nuestros dirigentes, brilla por su ausencia, y la batalla por la conservación de los comercios centenarios, cási está perdida, y a ello colabora también el propio desinterés de alguno de sus propietarios. O la ambición desmedida por el dinero.

Os enseño las nuevas fotos.



Hebillas para cinturones, '20



.De celuloide, metal o baquelita. '20


En celuloide color ámbar. '20

Para las que diseñéis vestidos vintage, con buenas telas antiguas, tenemos también botones de los años 20 en adelante.

4 comentarios:

  1. Siento una pena tremenda al leerte: dejamos perder lo bueno y nos quedamos con las franquicias. La calle Mayor de Madrid es un ejemplo de tiendas y bares-cafeterias-restaurantes cosificados, donde se consume y no te da tiempo para apreciar las cosas. El signo de los tiempos es el consumismo bárbaro, sin apreciar la delicadeza de los detalles y el trabajo bien hecho.

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    1. Hola Anónimo,
      No querría darte pena. No es ese mi objetivo, lo que quiero es dar a conocer mis cosas únicas y al mismo tiempo, llamar la atención por el poco interés que en España se tiene hacia el comercio centenario.
      Ese es el motivo por el que empecé el blog.Si lo conseguimos entre todos, podremos continuar con nuestra bisutería. Ganas no nos faltan , ni optimismo tampoco.
      Y por favor, creía que en cierto modo mis post encerraban un poco de sentido del humor.:-)

      Gracias

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    2. Soy la "anónima":
      Veo muy bien vuestro sentido del humor... y lo comparto. Puede que os diera una sensación de "amargura". Pero no es por vuestra tienda si no por la circunstancias sociales.
      Mi abuela tenía joyitas y "bisutería", esa bisutería está mucho mejor hecha y trabajada que cualquier bisutería actual pagada a precio de oro. Trabajé en el Madrid antiguo durante 3 años y no recuerdo una sola semana que no pegara la nariz a vuestro escaparate. Al vuestro y a otros en menos medida: capas, sombreros, alpargatas, legumbres, pan de verdad...
      Durante muchísimos años quise comprarme unos pendientes colgantes negros y en vuestra tienda los encontré (casi 20 años buscando). Antes os visité para ver una peinetas y allí también estaban.
      Tiendas como la vuestra son INDISPENSABLES para el comercio local.
      MUCHÍSIMAS GRACIAS. :))

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