Hola,
Principio del puente del Pilar. Caen 4 gotas sobre Madrid, y la temperatura es maravillosa.
Me han dejado sola a cargo de mi ONG, como llama Cristina, a la Bisutería.
Ella, y Dori, y otros tantos, tratamos de conseguir mantener en pie, y de la misma forma, este cuadrilátero cargado de preciosidades y de años.
No sé como agradecer su labor desinteresada y sincera.
Cris, me busca contactos, me da a conocer, me recomienda a todas sus amistades.
Dori, me acompaña los días festivos en la tienda, mientras no deja de pulir y ordenar. Y me da fuerza.
Cristina, viene de la saga de un compañero apócrifo de universidad, que ahora se ha convertido en un buen amigo, Jorge.
Alto funcionario en Bruselas, ha descubierto su oculta afición a la bisutería Vintage.
Habla de mi tienda a todas sus amigas, y les invita a conocer lo que vendo.
Me sugiere la venta de mis cosas en internet.
Ya lo he pensado, pero construir un montaje así, es algo caro, aunque es el futuro de Bisutería Otero.
No sé hacia dónde derivará mi tienda, el presente es lo único real, y de momento, he encontrado un montón de buenas personas, que me apoyan haciendo suyo el empeño por conservar este espacio de la vida de Madrid.
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