Hola,
Trás una semana en la que he tratado de aprender y he disfrutado de lo que me rodeaba, de nuevo estoy con mi blog, para contaros todo lo que he sentido estos días.
He estado por primera vez en ARCO. Con un pase vip. No es mérito mío, por eso lo señalo.
A pesar de que me advertían de que la feria iba a estar algo decadente por la crisis, la subida del iva, o por la ausencia de grandes galeristas, yo la ví espléndida.
Cuadros muy bonitos, instalaciones arriesgadas, muy simples, originales y provocadoras. de todo había. No soy una especialista, obviamente, pero creo que allí se respiraba arte por todas partes.
Y aunque no había nada relacionado con lo vintage, el espacio dedicado al punto de encuentro de los vips, restaurante, barra y una sala para descansar, me entusiasmó porque encontré lo que en el anterior post de este blog os definía como el vintage americano en decoración.
Una enorme sala con varios puntos dónde tomar algo.
Sofás chester, viejos, desgastados, de diferentes colores, sillas algo destartaladas, taburetes, banquetas. Unas cuantas butacas de un viejo cine, sillas de escuela, escaños, sofás de tela de cuadros, algo raídos, mesas de madera usadas, muy usadas.....
Una chica que se sentó a mi lado, estaba muy decepcionada con la decoración de este año, me dijo que le parecía un piso de okupas. La sonreí, pues realmente así era, pero en eso residía su encanto y su modernidad.
Me fascinaba. Me recordaba a mi Bisutería, con su mostrador que muestra de manera sincera los años que acumula, y dónde sólo la limpieza es admitida por sus propietarias.
Las vitrinas y sus desperfectos, la silla que recogimos de la calle víctima de una tienda centenaria que cerró.
El papel de la pared, los botones de la luz....Y las piezas, a veces lustradas por el joyero, pero otras con su pátina original.
Y de nuevo estoy en la bisutería, con mis cosas vintages, viejas, sin temer a la palabra, evocando toda la dignidad que encierra. Viejas, que no inservibles,
Orgullosa de estar rodeada de tanta historia. Con mis clientes, conocidos o de fuera. turistas que se quedan asombrados con esta vieja Bisutería tan moderna, y que mientras la fotografían tararean las canciones de Queen
Pero aún hay más, aunque lo dejo para el próximo post.
Un beso a todos
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